lunes, 8 de febrero de 2010

Busco tu respuesta

¿Te crees Dios?
¿Caíste del Olimpo?
¡Oh! ¿Sí?
Pues contesta.
No agolpes palabras de promesas
de Santa Biblia
o Biblia Santa.
Descríbeme ese lugar
en pizarra sin borrador
sin tiza calada.
Eterna altura
donde se hunde la sed
beoda de savia.

Solo veo certificados
de defunción
y almas silenciadas.
Nada comprendo maestro
dime tú
por qué me siento diodo
sin cátodo caldeado
con el índice izado en fuego
reclamando tus respuestas.

¡Oh, Dios!
Despierta a tu hija
o duerme a tu cierva.

No daré
la cuenta de mis rezos,
ni diré si se han diluido
al borde de la afonía.
Sí recuerdo cuántas lavadoras
pongo a diario
y el día que me perdí
de tanto mirarme hacia dentro
con el corazón sudoroso,
reposo de Santa madre
que frenó nuestras voces.

¡Oh, Dios!
Por qué tendré que pensar
y no orar a mi Santa.


Madrid, 8 de febrero de 2010
cristina garcía barreto.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Querida Cris:

Este poema me ha puesto los pelos de punta. Cómo consigues penetrar en mi corazón con tal impulso en tus letras.
Reina ya no eres solo poeta, para mi eres una maestra.

Te lo digo con toda la franqueza de mi corazón.
Cómo me llegas Cris, cómo me llegas.

No olvides leer mi e-mail.

Te quiero y no cambies nunca Cris.

Javier.

Cris Gª. Barreto dijo...

Hola Javier:

No. No cambiaré, ya sabes el que nace (...) muere (...)

En fin solo darte las gracias por tus conmovedoras palabras. Tengo mucho recorrido que hacer, y quien diga que no lo tiene malo malo.

De tu comentario anterior ya te respondo en este y en mail. Te doy las gracias de todo corazón.

Besos y cuidate mucho.
Cris.

Adolfo Payés dijo...

Que decirte querida amiga siempre es un placer leerte..

Un beso

Un abrazo
Saludos fraternos..

Cris Gª. Barreto dijo...

Gracias Adolfo:

Celebro muy de veras que estés recuperado.
Agradezco profundamente tu comentario.
Te echaba de menos.

Otro beso para ti,
Tu amiga,
Cris.

Emilio dijo...

La gran poeta Teresa de Cepeda y Ahumada (Teresa de Jesús) mujer única de carácter y cultura, aunque encerrada en su mística y abierta en sus fundaciones, decia que Dios también andaba entre los pucheros...pero nunca una poeta actual, que yo conozca, ha mezclado tan bien términos disociados como la autora mezcla y sitúa en este poema. No es Cristina Garcia Barreto la poeta del amor...eso pudo ser en sus poemas de primera situación, cuando no abarcaba tanto como abarca ahora: pensamiento, cuestiones de eterno litigio, preguntas profundas...este poema es ejemplo de la singularidad de sus planteamientos, de su asombrosa facilidad de escritura y de la complejidad de su poética, con el mérito de que su mente centrifuga - como parece que se deduce del poema - las palabras a la vez que la ropa que lava. Eso es vida y confluencia de lo cotidiano, entroncado con lo trascendente. No es un fácil ejercicio, ni mucho menos. Y resulta sorprendente la armonización de conceptos y el empleo de un lenguaje personal y propio para unir cuestiones conformadas en diferentes usos y escalas. El resultado es una poesía original, diferente, y que avanza hacía un lugar que sólo ella parece poder ocupar. Eso, hoy, no lo puede decir todo el mundo. Cuando tantos poetas se parecen, encontrar alguién que nadie puede imitar, eso es seguro, tiene que llamar la atención en el panorama literario al que nos asomamos. Veremos cual es su ubicación más adelante y si alcanza el lugar que, yo creo, ya merece.

Emilio Porta

El Éxodo dijo...

Qué duro cuando los hechos se empeñan en desmontarnos los cimientos cartesianos y nos quedamos suspensos en lo cóncavo pensando que al pensar -o por pensar- no existimos.

Abrazos.

Anónimo dijo...

Es impactante, sé bien lo culta que eres y que nada te cierra el gran camino que como escritora eres, y que no tendrán más remedio de, pronto, reconocerlo en las más altas instancias de la literatura, pero jamás podría imaginar que pudiera llegar tu poesía a tan alta cumbre en la que se mezcla la oración con metáforas tan dignas y exactas:
”dime tú por qué me siento diodo sin cátodo caldeado”
defines la válvula de vacío, con filamento, cátodo y colector o placa, como un alma muerta. Nadie creo que eso aún lo haya conseguido.
Creo comprender: “¡Oh, Dios! Despierta a tu hija o duerme a tu sierva” pero aún, equivocándome, si es así lo siento, pero por lo que entiendo es magistral la forma de solicitar una resurrección o la muerte propia.
Ya ha sido sobradamente ensalzado este poema por personas anteriores a este comentario pero del verso 8 al 11, su imagen … en fin te superas en cada escrito.
Siento importunar, si eso es lo que hago entrando en tu blog, pero: Felicidades por tu nuevo libro y por tan excelso poema.
Jonás Villarrubia

Cris Gª. Barreto dijo...

Querido Emilio:

Tu comentario, como siempre de magistral dominio del léxico y de la cultura. Toda una sobredosis de energía positiva que me impulsa a escribir, si bien, permíteme que mi modestia haga sentir que mi poesía no merece tus halagos. ¿Pero quién critica a un crítico de tu nivel? Es solo que me quedo tan gratamente sorprendida que debo esforzarme para dar más de mi. Sabes que lo que más temería sería defraudarte tanto a ti como a quién me lea.
Querido maestro seguiré intentando llevar una línea literaria que no decaiga, al contrario. A ver si lo consigo.
Ayer estuve releyendo uno de tus libros (Diario despertar) y veo que me queda tanto tanto.

Mil gracias y toda mi admiración para ti.

Con mi mayor afecto y respeto,
Cris.

Cris Gª. Barreto dijo...

Querido "El Éxodo":

Preciosa y magistral reflexión.
Te felicito y gracias por dejarme este regalo.

Un abrazo,
Cris.

Cris Gª. Barreto dijo...

Jonás:

Bueno lo del diodo no es complicado pues tuve una tienda de componentes electrónicos. Claro que trasladar este elemento como metáfora en un poema podría ser menos sencillo, pero tampoco ha sido el caso.
No te equivocas con la interpretación de las metáforas, las has captado perfectamente.
Nadie que sea repetuoso y se limite a escribir comentarios literarios en mi espacio me inoportuna.
Gracias por felicitarme.

Un saludo,
Cristina.