viernes, 4 de septiembre de 2009


El baile de la mirada

Descorro la cortina
de tus ojos
para que me hables
con el lenguaje
acertado: la mirada.
Sin necesidad
de pronunciar
una sola palabra.


Madrid, 4 de septiembre de 2009
cristina garcía barreto

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Sigo tu blog desde Escocia, donde estudio con una beca Fulbright. En mi visita a España hace un mes, una amiga me habló de tu poesía. Es magnífica. Muy diferenciada. Me ha gustado mucho el título, es en sí ya un verso. La mirada es el lenguaje mas concreto, gran verdad. Me han gustado especialmente los 8 primeros versos. Muy bonitos.
Un saludo.

Oscar

Adolfo Payés dijo...

Solo el titulo es un versos, precioso tu poema..

Un abrazo

Saludos fraternos
Que disfrutes de tu fin de semana

CRISTINA GARCÍA BARRETO dijo...

Querido Adolfo:

Celebro que te haya gustado el lenguaje de la mirada.
Muchas gracias amigo por escribirme.

Un beso y buen fin de semana para ti también.

Cris.

CRISTINA GARCÍA BARRETO dijo...

Estimado Óscar:

¿Qué tal por Escocia? Precioso país.
Espero que aproveches bien la beca, te felicito por ello.
Igualmente agradezco el comentario que dejas en mi blog.

Muchas gracias.
Un beso,
Cris.

CRISTINA GARCÍA BARRETO dijo...

Querido Óscar:

Following your advice ...Y tras releer mi poema, creo que llevas toda la razón. Se queda en ocho versos.

Gracias.
Cris.

Anónimo dijo...

No esperaba que un comentario mío te hiciera pensar...es un honor que te agradezco. Acabo de ver el poema de nuevo y me gusta mucho, me parece perfecto. Tan concreto y tan exacto. Iré entrando con frecuencia en tu blog.
Escocia es precioso. Igual que esa fotografía con la mirada que parece que mira al cielo.Yo vivo en Edimburgo. En verano se llena de músicos callejeros. Pero bueno, yo estoy en otoño e invierno, realmente acabo de llegar, igual que a tu blog. He mirado otros poemas y son muy interesantes y novedosos, tienen algo diferente, no se...
Suerte.

Oscar

CRISTINA GARCÍA BARRETO dijo...

Querido ÓSCAR:

Tu fuiste un input para mi reflexión, pero realmente, lo que me ocurrió es que empecé a escuchar voces como le pasó a Virginia Woolf y decidí que antes de acabar en el río Ouse, debía cambiar mi poema.

Gracias por desearme suerte.
Ah! Y no te escapes todos los veranos de Edimburgo por no dar propina a los músicos callejeros.

Cris.