martes, 15 de enero de 2008

Primer Encuentro

Primer Encuentro

La noche nos recibe corriendo estrellas
y el corazón tiene miedo
de enfriarse en lo oscuro.
Desde el rio silencioso las lobas nos saludan.
Una infusión calienta las manos de las almas
que aún no se conocen.
La luz tras las ventanas atrae los rezagados:
somos como mariposas libando de los versos que les brotan
a los poetas equinocciales.
Por la mañana,
antes de que salga el sol,
el puente es de escarcha y tiemblan juncos y papiros.
Luego,
los rayos calientan el hielo
que muere con brillante humildad y, de nuevo,
comienza a cantar el agua.
El cantueso y la lavanda dan aroma
a los poemas de intemperie protegidos
por el circo de montañas y allí se van quedando,
cantados al aire sereno,
hundidos en la tierra para que den frutos
de amor y de amistad cuando llegue en primavera
su equinoccio.

Carmen Escohotado Ibor. La Lobera, diciembre 2007.

Estimada poeta a la cual tuve el gusto de conocer en el encuentro poético de "La Lobera". Te agradezco mucho la publicación de tu poema en este Blog.