martes, 7 de septiembre de 2010

Faldones en pecado

En el panal
de los faldones negros
he visto el trono
de la alba reina
Mieles de cáliz
para el desconsuelo
Aguijones de espada
para el no crédulo
En el panal
de los faldones negros
sangre de serpiente
arrastra hierba de oración
en abismal sendero
Precarias liturgias
en umbrales
donde se absuelve
al que sembró veneno
Seré de pan salino
No regurgitaré
azúcares que fermenten
en el ADN de abejas sin alas
Caerá el panal
cuando se les fagociten
las entrañas
por no predicar
la hostia sagrada



Madrid, 7 de septiembre de 2010
cristina garcía barreto.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Querida Cris:

Sé que eres creyente y entiendo perfectamente por dónde van los tiros de esta atrevida crítica.
Pues mira yo la comparto. Te felicito por tu valor.
El poema extraordinario ingenioso, el contenido, ya te digo, impactante.

Cuánto valoro tu coraje y enorme capacidad literaria.

Felicidades y apoyo en tus letras.

Panales de mieles dulces y puras para tus labios.

Maite.

Anónimo dijo...

Querida Cris:

Poema absolutamente impactante. Metafóricamente muy muy ingenioso.
El valor del mensaje tremendo.
En conjunto: una valiosa joya literaria.
Al igual que Maite, apoyo tu crítica y valía.

Besos con mucho cariño.

Anónimo dijo...

Estimada Cristina:

Hace falta valor.
Maravilloso poema. Ojalá llegué hasta la abeja reina.

Le felicito aunque llenen de aguijones mi crítica.

Saludos muy cordiales y gracias por corresponder a mi correo electrónico.

Ángel G.

Anónimo dijo...

Hola Cris:

Mi guerrillera favorita.

Debo expesarte mi admiración tanto por la genialidad literaria como por el peso del mensaje.

Un poema único, diferente y reinvindicativo.

Te felicito poeta camaleónica.

Recibe mi admiración infinita.

Jesús.

Anónimo dijo...

Mi querida amiga:

Madre mía qué registro. Posees el cauce de un río al que no seca ni el más caluroso verano.
Qué fuerza y coraje.
Un poema inaudito.
Te felicito y lo comparto.

Gracias, Cris, por regalarnos tus pensamientos, palabras, tu magia y maestría.

Recibe cestones de pan salino.
Muchísimos besos mi querida amiga.

Elisa

Anónimo dijo...

Cris:

Me olvidé firmar soy el del segundo comentario, perdona.

Javier.

Anónimo dijo...

Cristina:

Por cierto, olvidé añadir que yo, al igual que tú, soy creyente. Y entiendo más de lo que creas tu espléndido mensaje.

Me permito tutearte, en principio, no me atrevía, costumbre de anciano.

Ángel G.

Anónimo dijo...

Si el poema - díficil, lleno de extraordinarias metáforas - es lo que imagino, es un gran poema. Ya sabes que, en el tema creencias, respeto pero no comparto...casi ninguna. Desde luego el nivel literario de algunos versos me recuerda algunos poemas de John Donne, Willian Blake...grandes figuras de la Literatura y Poesía anglosajona de siempre. Detrás de este poema hay más de lo que los lectores, seguramente, alcanzamos a ver. En cualquier caso la función de la Poesia no es sólo explicar, sino sugerir. En eso de la absoluciones y los pecados quien se lleva la palma es algún tipo de Ecclesia organizada. Se ponen normas, se incumplen, y luego se lava la falta con gracias humanas, que no divinas. El poder siempre se absuelve a si mismo.
Un abrazo fuerte, Cris. Sigues ampliando el registro.

Port

Anónimo dijo...

¿Hay elementos proféticos inmersos en este poema?. No es fácil vislumbrar el mensaje, aunque algunos de los comentaristas parece que lo tienen claro. Pero el valor de la palabra no termina en los significados. De todas formas, habría que contemplar tu mundo interior en todas sus perspectivas para saber lo que hay de personal...y lo que hay de mirada sobre una realidad social hipócrita y basada en el asentamiento del poder y sus comercios. Me considero un buen pensador...pero hay elementos del poema, espléndido poema, que no termino de alcanzar. Sin duda eres una persona de una inteligencia fuera de lo normal, además de una magnífica escritora.

David

Mari Carmen Azcona dijo...

Querida Cristina, menudo cambio de registro. Tu versatilidad me asombra...no hay teman que no seas capaz de moldear y dar forma.

De la extrañeza inicial, al asombro y al reconocimiento. Coincido con David en que me parece un poema difícil y que me mueve más las sensaciones que el entendimiento.
Yo creo en la fe de las personas no en la de los predican esa fe. Creo en los devotos no en los beatos. Creo en amaros los unos a los otros y otras doctrinas que predica mi corazón. No creo en haz lo que yo diga y no lo que yo haga. Se predica con el ejemplo y menudo ejemplo a seguir.

Gran poema Cristina, complicado por la cantidad de metáforas que introduces y por la densidad del significado. Un poema muy inteligente.

Besos y abrazos.

TERTULIANA dijo...

Todo listo para el III Encuentro de Poesia en Red. Entra en el blog para ver última información.

http://iiiencuentropoesiaenred.blogspot.com/



Abrazos



Jesús Arroyo

Cris Gª. Barreto dijo...

Mis queridos amigos (génericamente hablando):

Este poema entiendo que desde la óptica del vecino que no es la del propietario, parezca algo complicado.

Pero no lo es. Algo que jamás haré en un libro, como es obvio, lo haré aquí, voy a "pelar" un poco la primera capa del poema para que podáis acceder al néctar del mismo o seguir pelando, es decir, con interrogantes o conclusiones propias.

El panal: es la santa sede católica, cuya cabeza suprema es el Papa.

Las mieles de caliz: instrumento manipulado que, en ocasiones, alivia al creyente por creyente o por ignorante.

Los aguijones de espada: aquí podemos remontarnos a la historia no tan lejana y empezar por las torturas barbáricas de la santa inquisición católica romana hasta llegar al panorama contemporáneo. No entro en detalles pues seguramente vosotros sabréis más que yo.

Lo que sigue...Reflexión sobre cómo se indulta a los que deben dar más ejemplo. El mando: Manda.

El final, mi deseo de no comulgar aquéllo que fabrican estas abejas sin alas, es decir, poco angelicales.

Hay mucho más, pero no puedo ni debo contarlo, perdería todo interés la lectura del poema.

Importante inciso: en todos sitios hay de todo, yo no digo que todas las abejas sean abejones de los que piquen, ni nada parecido, al contrario, algunas son almas misioneras que se dejan la vida por ayudar al prójimo, éstas no tienen poder. Pero sí el don más importante: Humanidad sin límites, aunque para eso tampoco se haga necesario llevar un faldón negro. Tal vez, lo necesiten para moverse a través de la fe. Y es muy respetable. Añado, aunque es más que sabido que muchisímos misioneros no son católicos, algunos creyentes, otros ni eso, pero todos grandes y buenas personas...gran ejemplo a seguir.

Recibid un fuerte abrazo.
Gracias.

Cris.

Anónimo dijo...

Hola Cristina
Tu poema me desborda. Ya entra en la intriga poética.
Quizá la miel, sea un disfraz con el que se envuelven determinadas palabras o actitudes engañosas de algunas personas. En su diplomacia, en la utilización del lenguaje y en el manejo del gesto, convencen y engañan.
Provocan la alabanza, o el reconocimiento de unos valores que no tienen.
De otro lado, son reinas de "corrillos" donde se siembra la desconfianza y se utiliza la maledicencia, utilizando la palabra corrillo en sentido figurado.
Pero siempre hay alguien, que no sigue su juego, porque su moral y dignidad, no se lo permite.
Aunque esté equivocada, así lo veo.

Me parece precioso y admirable el poema. Tan diferente a todo y como siempre, tan personal.

Recibe toda mi admiración junto con un fuerte abrazo
María Jesús

Cris Gª. Barreto dijo...

QUERIDOS AMIGOS:

EN CUANTO PUEDA OS RESPONDO A CADA UNO.

MI TOTAL AGRADECIMIENTO.
Besos,
Cris.