domingo, 13 de enero de 2008


Las Estrellas a su paso


Toda una cúpula de estrellas
protege al caminante.
Altivo, algo triste, y, desde luego,
muy cansado hace ya tiempo
que perdió el miedo a caminar de noche.
Por estos caminos,
que entre la Vía láctea,
conducen a Santiago
y por esos que llevan -con mayor riesgo,
eso sí- a la mismísima cumbre del pasado.
Atravesó caminos yermos,
campos helados
orillas silenciosas
amaneceres rojos...
y es por eso -quizá-
que hace ya tiempo
y de manera firme e inistente
se empeña en buscar el frente
sin apenas
-y eso a pesar de los aullidos-
mirar a un lado.

Madrid, 13 de Enero de 2008
Javier Esperanza Casado