sábado, 22 de marzo de 2008

Elegía: la Muerte
y la Vida

Recupérate los tiempos, que se te escapa la vida; Descuidando… Los buenos momentos en pos
de una muerte inadvertida; Ya asomando…

Madrid, 22 de marzo de 2008
Cristina Garcia Barreto

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me impresionó. Adelante, poeta. Besos. Evaristo.

CRISTINA GARCÍA BARRETO dijo...

Muchas gracias por tu comentario Evaristo. Como no tienes foto no se si eres Evaristo mi amigo de Versos Pintados u otra persona.
En cualquier caso,
besos también para ti.

Victor dijo...

Las hostias de la vida mas que los golpes no vinculan a ser de una forma pero si nos condicionan porque nos limita, nos cambia la brújula de nuestras vidas un saludo

CRISTINA GARCÍA BARRETO dijo...

El hombre es la única persona que puede cambiar su vida, aprendiendo de los golpes y de los buenos momentos. Por tanto la aguja de la brújula es vulnerable para nosotros a pesar de la limitaciones de la vida, debemos direccionarla hacia el mejor norte. Sólo es proponérselo, aunque suene fácil y no lo sea. La voluntad nunca debe abandonarse a las limitaciones.

Otro saludo para ti.