domingo, 10 de febrero de 2008

Corazón Espinado

Cruzaste mi corazón,
abriendo la brecha de
mis sentimientos.
Como goteos de sangre
que tiñen de rojo a los besos.
El enigma de tus ojos,
diluye sensuales lágrimas que brillan
de risa y deseo.
Es entonces que me pierdo
casando nuestros labios,
entregada a la danza del desconcierto.
Sin más voces, que la melodía
de la pasión.
Y te duermo, sintiendo
el ahogo de los recuerdos.
Nostalgias que hierven lejos…
-Como si nada-
Pues sola amanezco.
Es por ello,
que no pongo color a este afecto.
Tú que eres dueño:
De ti y de tus secretos.
Y sabes que te quiero.
Aún en los tiempos vacilantes,
ésos que se fueron.
Dejando un final aparte.

Madrid, 10 de febrero de 2008
cristina garcia barreto