domingo, 27 de enero de 2008

Se marchó el día

Se marcha el día
y nos deja momentos irrepetibles
arrumbados en la historia.
Llegada la noche se nos cierran las sonrisas
es que vemos los tiempos sin despedirse y con prisas.
Se abre un futuro
cuyas verdades se ocultan
tras presagios inadvertidos.
Y uno con tanto ir no sabe si ha venido.
Mientras lleguen los días
olvidemos desengaños.
No miro más lejos.
Ni tropiezo con extraños.

Madrid, 27 de Eneno de 2008
Cristina García Barreto