miércoles, 14 de octubre de 2009

Idilio

Tierna mecedura
en flama de candela,
el aire le susurra
desde la ventana.

El brillo
de dos copas al medio,
parecen seducirse
al son de vals vienés.


Romance encantado
por el soplo de la brisa.
Delirio de enamorada.
Singular noche de escena.

El telón abre el alba
el vals quemó los pies.
Solo el canto del gallo
al sol invita a nacer.

Así finalizó la velada
con copas sin huellas…

Y una vela apagada
dando los buenos días.



Madrid, 14 de octubre de 2009
cristina garcía barreto.

6 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Hermoso poema..

Siempre nos entregas maravillosos versos..

Un abrazo
Saludos fraternos.

Cris Gª. Barreto dijo...

Querido Adolfo:

¡Qué alegría verte en mi ventana!
Muchas gracias por leerme y dedicarme siempre hermosas palabras.

Con todo mi afecto,
Cris.

MiLaGroS dijo...

Bueno Cris. A veces tenemos que guardar las copas sin huellas. Pero la vida trae sorpresas
Cuando menos te lo esperas te llena la copa. Un abrazo grande, grande

Cris Gª. Barreto dijo...

¡Qué bonito!
A ver cuándo llega ese brindis al amor verdadero.

Eres un cielazo.
Te quiere tu amiga,
Cris.

Anónimo dijo...

Qué original eso de las copas. Y !están vacias! Vaya, véte a saber, en tu simbologia que quieren decir.
Eso es muy importante en tu poesía. Siempre parece que hay otra cosa detrás de la lectura directa.
Bien, muy interesante.

David

Cris Gª. Barreto dijo...

Estimado David,

soy un enigma y jamás podrás saber qué hay realmente detrás de lo que escribo. Así pues interpreta lo que a tí te signifiquen mis palabras.

Gracias por tu comment.
Un saludo,
Cris.