domingo, 16 de noviembre de 2008

Sol Diluido


Hoy. Me visitó el miedo.
En un día sombrío;
el cielo se me hace desconsuelo.
Y la brisa;
La brisa…
Se me convierte en cenizas de muerto.
Hoy. Tengo miedo.
Mi piel baliza el relieve
de las cruces de un cementerio.
¡Que salgan los muertos!
Y se arrullen en las nubes canas de su recuerdo.
¡Que salga el Sol!
Y me diga quién le destiñó en el firmamento.
Hoy. Toda lacia, no acelero.
La báscula del cansancio no señala mi peso.
Ni hablo, ni escucho, en este Mundo;
mar muerto.
Hoy. Arde la resina por los vientos.
Es un humo bruno;
es humo muerto.
Los Jadeantes del Mundo,
no pueden cual céfiro ulular,
con sus gargantas abrasadas,
que ni tan siquiera logran tragar…
Al goteo dorado de un Sol diluido;
Estrella caída,
sobre sueño de coral.


Autora: Cristina García Barreto
Madrid 2008

2 comentarios:

elisa dijo...

palabras muy sensibles y sentidas. versos preciosos...es una delicia leerte tan sesible y hermanada con la naturaleza y la poesía que despierta en cada ser humano y que se hace tangible en tus versos...me encanta el dificilillo mundo de la poesía.Me alegro de conocerte...
abrazos

CRISTINA GARCÍA BARRETO dijo...

Así somos los poetas, sensibles, melancólicos y humanos.

A mi sí que me alegra muchísimo este bello comentario.

Mil gracias querida Elisa.

Otro abrazo para ti.

Cris.