martes, 22 de enero de 2008

Viaje Anticipado

Cayó de golpe viéndose inmersa en el bruno de su más álgido clavo.
Enemistó a su lindeza contra el deleite de viriles sin Ánima,
encadenándose a una Soledad acotada: que de su vida fue el Ama.
Tras profusas Auroras, que afecto le ofrendaran.
Ella no creía ni en el albo de la rosa recién cortada.
De su piel, supo la brisa; de su mirada, los luceros inocentes de algún infante…
…Y de su corazón,
unos latidos que dejaron al manso color del sueño,
reposado sobre su bonanza.
Como efugio, sólo le aguardaba el empuje a su rendimiento sobre el terrón de un seto.
Así pues, selló sus luces levitando hasta el cántico de los Ángeles.
Y mientras viajaba, su inerme razón listaba con apuro…
…El por qué de su presta marcha.

Madrid, 22 de enero de 2008
Cristina García Barreto

2 comentarios:

azpeitia dijo...

Tu poesía necesita una honda reflexión, hay que leerla varias veces, para extraerle toda su esencia...esta poesía estaba también virgen de cariño y como tu dices de comentario, pero a mi me gusta más de cariño..
Enhorabuena por tu blog y tu poesía....un abrazo de azpeitia

Cris Gª. Barreto dijo...

Hola querido Azpeitia:

Este poema es denso se enlaza el consciente con el subconsciente y el rendimiento ante la vida. Es triste pero bueno...No de bueno, sino de que está escrito y pues eso.

Gracias por tus halagos que no sabes cuánto agradezco.

Un abrazo con afecto,
Cris.