jueves, 7 de febrero de 2008

Paloma mensajera

Una paloma perdida con lacra bajo el flanco,
de blanco iba bañada con rojas pinceladas.
El viento embravecido, le hizo voltear,
y tan rasa iba la paloma, que en la tierra se debió apear.
Sobre un campo saciado de hierba y cantizal.
Allí cayó la paloma, sin su mensaje entregar.
Pues sus bases entecas entre zarzas le sintieron detener.
Y la pobre paloma, más roja, que alba, está.
Agazapada por el páramo, proyectó sus alas, mas no pudo volar.
Llevando su pico hasta el aviso, se lo hizo engullir.
Con un céfiro de vida,
y tan noble a su amo fue.
Portaba palabras de afecto que nadie debía inquirir.
Iban dedicadas a un amor que no las pudo recibir.

Madrid, 7 de febrero de 2008
Cristina Garcia Barreto