miércoles, 12 de noviembre de 2014


Im Paciente


He conseguido respirar templanza
a base de ingerir nervios;
¿habré sobrepasado la meta de la tolerancia?
Si os digo que me vence el cansancio
dejad que sean mis ojos los que hablen por mí.
Las fuerzas endebles de mi alma
exfolian las difuntas células
siempre presentes en los avatares de la vida.
Renazco ante el arduo propósito de aletargar
ese asomo de la sombra que dibuja la muerte.
Sí, renacer una y otra vez. Renacer estando,
renacer en la ausencia. Pues así se han de prestar,
llegado el momento, todos mis sentimientos
cual recuerdos reciclados
en algún corazón que hermanó con el mío.
Cuántos pensamientos patrullan en mi cabeza
ante esta privación de libertad.
Ya conté todos los azulejos de las paredes,
sus grietas, sus huellas, las asimetrías
de la pintura del techo…
Si observo la herrumbrada manecilla de la puerta
aumenta mi repulsión. Contengo mi necesidad
de higiene, no soporto que me auxilien.
Me contamino de ruido, frío, dolor, sumisión y miedo;
me contaminan de fármacos.
Nadie reconoce que no existe antídoto para mi salvación.
Estoy en un submundo de dioses displicentes, negligentes,
egocéntricos. Transmiten desazón al repintar
de negro la esperanza.
¿Serán capaces de sentir el más nimio escalofrío
si traspasan la muralla y ocupan mi lugar?
Soy la quinientos veinte.
Si alguien pasa ante mí y escucha retumbar
susurros imaginarios, si alguien reconoce
haberlos sentido, que se dé por cuerdo
dentro de esa locura que en todos los seres habita.
Nebulización, un tac, una panendoscopia…
¡Por fin llegó el día!
Fin de la historia.
Se emite informe competente y ético;
firma el especialista correspondiente.
La pluma no se seca, no llora ni lamenta.
Se ordena mudar la piel de la habitación
y dar paso a otro posible pretérito.

 

4 comentarios:

Manu cueva dijo...

Tienes una capacidad sublime para describir elegantemente y con angustia esa dura situación, debes haberlo pasado mal muchas veces pero sin ánimo de molestarte Cristina esta es la escritura que me gusta aparte de las demás, transportan de lo bien y profundo que escribes. Besos amiga

Anónimo dijo...

Hola Cristina, un placer sobrevolar por primera vez en tu blog.

Este poema y la profundidad de sus cuestiones, es de los que "atraviesan" de parte a parte.

Enhorabuena y gracias.
Besos

Oscar Domínguez.

Athena dijo...

Profundo y lleno de matices.

Hermosos versos...

Anónimo dijo...

Querida Cris:
Desconcertante poema lleno de significado de principio a fin.
No podría seleccionar ningún verso porque cada uno de ellos tiene sentido por si mismo.
Me quedo con los últimos versos y quiero interpretarlos como una esperanza en el volver a empezar.
Me parece un gran poema, por otra parte, como te he dicho antes, desconcertante.
Recibe un fuerte abrazo,
Mª Jesús