martes, 6 de abril de 2010

Certeza en mudanza

Ya no está sobrio. No hay amor que temple sus pasos...

Botellas de todos los colores se vacían en el pozo de su estómago, tropezones con caídas es la fuerza de olas sin espuma que se hunden en el mar de su garganta. Y huye del botellero del salón hacia la cama, con vómito de azufre y humo aterriza sobre las sábanas.

Una sirena de blanca piel y negra alma, le anuda el cuello, y salta de la cama, de vuelta al botellero. Bebedizos donde se baña de los malos tragos y las miserias de esa paloma nívea, de negruzco cuello. El hambre mora en la sepultura del ayuno, ya no come, solo está ebrio.

Todos sus amigos están de vacaciones. Su vida se transforma en el caos más intenso. Decide acortar el camino entre la cama y las botellas, se las lleva al dormitorio. Su mente reza a dioses de limo: dioses de bocas inmutables y oídos amputados; salvadores de lloros en el país de las promesas vacuas.

Ya no está sobrio. No hay vigor que temple sus pasos...

Decide acabar con su adicción y arrojar los licores a osos polares de afiladas garras, y así la melopea les ayude a revolcarse por el hielo de sus lares con ardores en cavidades pélvicas, ayuda sin duda para que la especie no muera.

Sus amigos aún de vacaciones, y ella, taladro que llena de oquedades su cabeza como si fuese a detonar una maldita bomba atómica en singular perspectiva sobre su desierto corazón por la pérdida del amor y el hallazgo del oscuro páramo de sus días.

Resaca de sangre entre paredes débiles de subsistencia y ese improviso que nutre su memoria y no lo supo ver como historia corriente. Y vuelve, otra vez vuelve al botellero ya vacío. El luto le reviste de infiel al recuerdo y atraca todos los puestos de alcohol etílico. Esta vez juega contra cocodrilo de doble diente, pretende prepararse sus cócteles en esa confortable nube donde se siente inexistente.

Temblorosas las manos como epicentro terrenal en parto, bebe y bebe, convertido en el zombi de su sombra y cuando alcanza la última verdad es cuando llega Patricia. Se desploman sus vértigos teñidos de imágenes y tramoya.

Alucinaciones que guiñaron sus celos y casi le destrozan. Su sirena tan sólo había ido al pueblo a recoger sus cosas y filtrarse en las enfermizas rendijas de su amado.

Ya está sobrio. Ella ahuyentó sus alucinaciones.

Madrid, 6 de abril de 2010-04-06
cristina garcía barreto.

13 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Que gusto volver a leerte.. después de tanto tiempo sin pasar por tu blog.. me quedo como siempre por aquí...

Bello disfrutar de tus letras.


Un abrazo
Saludos fraternos..

Cris Gª. Barreto dijo...

Querido Adolfo:

Gracias por tu aportación a este espacio que es tu casa.

Recibe otro abrazo,
Cris.

Antonio dijo...

Ay, amiga mía. Qué amargor me dejas en la boca. Qué ardor se cuela en mi estómago vacío. Qué nube me nubla el pensamiento cuando ante la soledad, la ausencia de la amada, sumido así en la nada, se busca en la botella la huída del llanto y del penoso frío.
Leyendo, como siempre, lo que escribes, despiertas un vuelo imaginario, que desgrano como cuentas de rosario, hasta llegar a comprender el desafío.
Y entiendo que al notar la dependencia de amores y sentires fantasiosos dejamos hacia un lado la solvencia del adulto maduro y bien juicioso.
El amor que esclaviza el sentimiento no es amor sino tormento, y a ese invento no se ha de dar cuartel, ya que presiento que solo trae dolor y no placer a lo largo de la vida y al momento.

Me he permitido hacer mi comentario en prosa rítmica, como yo digo. Espero que te guste el continente y el contenido de la reflexión.
Besos

Cris Gª. Barreto dijo...

Querido Antonio:

Vaya, vaya...
Qué entrada tan armónica y espléndida has hecho a mi prosa.
Además de rítmica e ingeniosa has pescado la sustancia con anzuelo sin caña e infinita audacia.

Me encanta tu sentido del humor. Cómo se nota que estamos en primavera y el sol con su ardentía levanta la sequía de un escritor de primera.

Me encanta. Eres un fenómeno. Te felicito.

Mil gracias Antonio.

Mira un día, si quieres te escribo varias estrofas (dejo pautas después de cada una) y tú contestas, a ver qué sale.

Besos amigo y muchas gracias de todo corazón.

Cris.

Anónimo dijo...

Querida Cris:

Me has tenido en suspense hasta el final, je que bribona estás hecha. Me ha encantado. Ahora lo que me gustaría leerte es una novela de suspense.
Y pensar que yo estuve como el personaje de tu prosa hasta que una mujer maravillosa sólo me permitió beber agua. Ahora me permite beber su talento. Qué bendita añoranza.

Eres magristral. Te adoro.

Besos riena.
Javier.

Cris Gª. Barreto dijo...

Hola Javier,

celebro que sigas por el camino de la luz y la esperanza, eso me congratula. Sabes que las amistades estamos para ayudar. No tiene mérito, es devoción.

Gracias por seguir leyéndome.

Estoy orgullosa de ti.

Besos,
Cris.

Antonio dijo...

Hola Cris. Gracias por tus palabras.
Lo otro me parece un reto interesante. Yo soy un sujeto de inspiración puntual, no sé como responderé a tus estrofas, pero lo intentaría de la mejor manera posible.
Tú eres maestra en el arte de la composición poética, en el manejo de la metáfora y yo creo que soy más pragmático en mis interpretaciones... no sé, es solo una opinión, pero de tu mano creo que se puede andar por este plástico mundo…
Siempre es un placer leerte.
Mil besos

cabap dijo...

great job my friend,
jan :)

Lasafor dijo...

Cris Gª, felicidades por tu nuevo libro...Me ha gustado tu escelente y apasionada narrativa. Un saludo

Cris Gª. Barreto dijo...

Querido Antonio:

Hagamos ese reto, no creas que soy tan dogmática te puedo sorprender.

En cuanto tenga tiempo me pogo y te lo envío por e-mail.

Qué incógnita!

Gracias por aceptar y por tu dedicación.

Eres un amigo de primera.

Besos mil para ti.
Cris.

Cris Gª. Barreto dijo...

Dear Capab:

welcome back.
I love your comments.
Thanks.
kisses of your friend.
Cris

JOSE LUIS CARVAJAL IBELLI dijo...

¡La felicito, usted escribe muy bella y profundamente! Besos y bendiciones.

Cris Gª. Barreto dijo...

Estimado José Luis:

Tus palabras me halagan profundamente. Celebro tu visita a mi espacio.

Mil gracias de corazón.

Besos y prosperidad para ti también.

Cris.