martes, 12 de febrero de 2008

Nostalgia

Alcánzame la mano padre
Que he vuelto a soñar con aquellos momentos…
voces-pisadas-angustia Y MIEDO…
Mucho miedo porque tú ya no estás.
No he sabido instruirme en andanzas.
Ni vivir sola las horas del día.
Todo se me convierte en tiniebla.
Y te querría abrazar.
¿Por qué no condenaste al tiempo?
¿Por qué le permitiste llegar?
Si no te llamo ni te escribo es porque no sé dónde estás.
Y suspiro prisionera, de voces y cadenas.
Tornan los recuerdos.
¡Malditos sean!
Sólo te susurro entre mis labios que también vagan por la vida.
Y al amanecer, cuando el sol luce espléndido.
Allí es dónde te veo sereno-canoso-cándido Y LEJOS…
…MUY LEJOS.
¡Alcánzame la mano padre! Nací y crecí con ilusiones.
Hoy, el desengaño me vence por tanto anhelarte.
Tan sólo soy un eslabón de dolor forjado.
Te marchaste para siempre.
Aquí quedó el lamento y la pena.
Guardo tus recuerdos entre el húmedo de mis pañuelos.
FRESCOS, siempre frescos.

Madrid, 12 de febrero de 2008
cristina garcia barreto

2 comentarios:

elisa dijo...

poema tierno, triste y bello.preciosos y sentidos versos. un abrazo
te leeré con más calma.

CRISTINA GARCÍA BARRETO dijo...

Sentidos versos...esa es la clave de este nostálgico poema.

Mil gracias Elsa.

Un abrazo muy fuerte.

Cris