jueves, 5 de agosto de 2010

Cuando me hablo…

En ocasiones,
me siento un ser maligno.
No sé si es por ingratitud,
esa aversión que siento hacia ti
es tanta que me lapida,
deben ser las dudas,
tu ausencia,
o el hecho de desagradarme
a mi misma.
Descompuesta, sin remedio,
me compadezco, me perdono
pero sigo sintiendo ese olor
impío en mi alma.

Por tiempos, o tal vez,
casi siempre y casi nunca,
te desprecio de tal forma
que te siento impostor
de tu persona.
Ni en vísceras ni en caridad
ni en alma,
te asemejas a quien
tanto quise
hace apenas dos soles.
Tu instinto traidor
escapa de la genética
y te creces,
te haces más majestuoso
-por inalcanzable
y extraño-

La aversión
también me ayuda:
muda mi piel,
me descama y me hace
pescado limpio.
Entonces solo amo
a ese misterio
que lleva tu nombre,
que no penetra
mi vientre y vino
con tus mismas ropas
del aquelarre
donde la voz
son todo gritos.

Pero,
-y dime- ¿cómo estás?
¿Aún sonríes?
¿Sigues siendo tú?
¿Acercarías tus manos
arrancadas de tu hacienda
por acariciarme?

Percibo el sudor frío
de tus respuestas.


Madrid, 5 de agosto de 2010
cristina garcía barreto.

26 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi querida Cris:

Esto es abrir el alma con valentía.
Yo no sabría expresarme cómo tú lo haces porque eres el duende de la palabra. Pero me caquis, qué pedazo de poema, qué pedazo de mujer.
Tienes...Te lo diré por mail.

Mi mayor enhorabuena.

Mil besos rebozados de amistad.

Encarna.

MarianGardi dijo...

Cristina, estos versos confiesan un estado del alma.
Y los que observamos vemos pecados inconfesables como el rencor y estos versos lo confiesan, hay que ser valiente sì.
Bella catarsis!!!
Tengo que escribirte.
Un fuerte abrazo de tu amiga incondicional con toda la fuerza que me sostiene.

Anónimo dijo...

Srta. Cristina:

Me sorprende muy gratamente, es usted un compendio entre sabiduría, maestría en el manejo del lenguaje escrito y un ser absolutamente inquietante.

Este poema me impacta profundamente.
Reciba mi mayor enhorabuena por su genialidad, valentía y visible talento.

Ángel G.

Anónimo dijo...

Querida Cris:

Me dejas, en fin, sin palabras.
Desvirgar el alma y aceptar que tenemos nuestra parte de ángel y de demonio, demuestra una transparencia y valor que jamás había visto antes. Al menos, así en poesía.

¿Jamás dejarás de sorprenderme?
Sin duda eres mi diva, Cris, sin duda alguna.

Felicidades.

Besos querida amiga.

Javier.

Anónimo dijo...

Hola querida amiga:

Cómo expresas la cara y cruz del alma.
Y con qué verso final tan inesperado y extraordinario rematas la faena.

No digo más, todo se hace insignificante ante tu gran poema.

Con todo mi amor.

Maite.

Anónimo dijo...

Hola Cristina
Ya me perdonarás, pero además de la admiración que me producen tus poemas, siento la tentación de ponerme en el lugar del escritor, para entender el sentido del escrito..

Y siento, que el amor a veces, cuando no es satisfactorio del todo, nos convierte en ambivalentes, capaz de querer y odiar al mismo tiempo. La atracción y repulsión a la vez, pero solo por la insatisfacción que nos produce la duda o la decepción.
Dicen, que "la Historia es la maestra de la vida". Aquí lo diría al revés, "la vida, es la maestra de la Literatura", es decir, la Literatura, es la vida misma.

En particular, lo que me maravilla y produce admiración, es la riqueza de tus recursos poéticos, considerado en el sentido más amplio.
Enhorabuena por el poema y por tu aptitud
Recibe un fuerte abrazo de María Jesús

Mari Carmen Azcona dijo...

El bien y el mal han luchado a lo largo de toda la existencia de la Humanidad, aunque los valores que ha tenido cada uno, incluso las sociedades humanas, han sido muy diferentes y han evolucionado. El cristianismo trajo un concepto de amor al prójimo que es el concepto más evolucionado de convivencia. El individuo no es más que un reflejo de la sociedad. Yo creo que hacer el bien es también un acto de voluntad, además de un problema biológico y de educación.

Es un gran poema, Cristina, aunque el contenido golpee, supongo a ti la primera. Yo no creo que haya algo maligno en ti, sino una gran inteligencia, generosidad y valentía, por otras cosas que he leído de ti. Aunque la Literatura no sea la vida yo espero que tu camino sea siempre el del amor y la bondad, no el de la aversión. Es una palabra que me rechina físicamente.

En cualquier caso, qué magnifica escritora eres.

Besos y un fuerte abrazo.

La Solateras dijo...

Por la forma y por el fondo quiero destacar esta estrofa entre todas:

Ni en vísceras ni en caridad
ni en alma,
te asemejas a quien
tanto quise
hace apenas dos soles.


Es tan cierto y tan frecuente... aunque a veces creo que nos engañamos nosotros solos. Pero no, los sentimientos no deben crearnos culpabilidad. Casi son lo único libre que nos va quedando y mientras no pasemos a la acción...

Un beso

MiLaGroS dijo...

Cris que maravilla de las maravillas.Que poemamas sincero, mas desnudo, mas trágico y al mismo tiempo mas bello. Todos odiamos a veces aunque no lo confesemos. Pero es mejor la indiferencia. Eres una gran poeta. Me encanta como escribes. A veces me veo muy reflejada en ti. Disculpa que haga tiempo que no te comente.Elverano me vuelve vaga.pero siempre estás cerca. Muchos vesos.

Cris Gª. Barreto dijo...

Hola Encarna:

Gracias por llegar realmente al poema, es costoso porque no está escrito para cualquiera sólo para mi, aunque decidí publicarlo y tú has sabido captar todo su significado, me baso en tu mail más que en tu comentario.

Mi besos amiga.
Cris.

Cris Gª. Barreto dijo...

Querida Marián:

Siempre una alegría verte en mi espacio. Lee despacio verás que no hay rencor, presiento que al igual que tú los lectores no se han percatado del auténtico contenido. No digo que el fallo no sea mío. Pero es complicado.

Gracias amiga por estar.

Un beso con todo mi afecto.

Cris.

Cris Gª. Barreto dijo...

Estimado Angel G:

Precisamente acabo de regresar de Segovia, algo cansada, disculpe si cometo erratas.

Debo agradecerle su seguimiento, créame que me congratula enormemente.

Mi más cordial saludo,
Cristina.

Cris Gª. Barreto dijo...

Hola Javier:

Visita los blogs de algunos de mis comentaristas en esta entrada, me destronarás o equipararás a otras poetas que son magníficas. No te cierres en mi escritura, aunque es obvio que me complacen tus halagos.

Muy acertado tu comentario.
Gracias sinceras.

Un beso,
Cris.

Cris Gª. Barreto dijo...

Hola Maite:

Me encanta tu comentario, escueto y preciso. Tú has llegado a entender el poema y no parece fácil, se nota que lo has leído en profundidad.
Lo cual te agradezco en el alma.

Besos amiga,
Cris.

Cris Gª. Barreto dijo...

Querida María Jesús:

Sí, en mi caso como muy bien dices: "la vida, es la maestra de la Literatura".
Posees una riqueza enorme para ahondar en el alma de mis palabras, siempre me sorprendes. Es increíble porque estás a un trís de ponerte en el lugar del autor, en este caso yo.
Siempre que te leo me dejas pensativa y me pregunto: ¿nos conocemos más allá de lo hasta ahora factible? Creo que sí, que la empatía traspasa nuestras pantallas.

Gracias amiga por tu magnífico comentario.

Un beso muy fuerte y abrazos,
Cris.

Cris Gª. Barreto dijo...

Querida Mari Carmen:

Sí, claro que es muy loable todo lo que dices y claro que debre prevalecer el bien sobre el mal, no sólo por conducta social sino individual. El cristianismo trajo muchas cosas, pero recuerda...

"Juan 2,13-22 Expulsión de los mercaderes del Templo “Cuando se acercaba la Pascua de los judíos, Jesús llegó a Jerusalén y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas con sus mesas. Entonces hizo un látigo de cordeles y los echó del templo, con todo y sus ovejas y bueyes; a los cambistas les volcó las mesas y les tiró al suelo las monedas; y a los que vendían palomas les dijo: Quiten todo de aquí y no conviertan en un mercado la casa de mi Padre. En ese momento, sus discípulos se acordaron de lo que estaba escrito: El celo de tu casa me devora. Después intervinieron los judíos para preguntarle: ¿Qué señal nos das de que tienes autoridad para actuar así? Jesús les respondió: Destruyan este templo y en tres días lo reconstruiré. Replicaron los judíos: Cuarenta y seis años se ha llevado la construcción del templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días? Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Por eso, cuando resucitó Jesús de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho aquello y creyeron en la Escritura y en las palabras que Jesús había dicho”.

Sí, yo confieso haber sentido aversión, y no sentirme bien por ello, sí lo digo en el poema. Aquí para tí me estoy exteriorizando aún más.
Por contra, muchas veces me han dicho:¿por qué no te dedicaste a misionera?, incluso, -como sigasbasí te van a "canonizar-. Fíjate primero tendría que llebar a ser Papa.
¿Contradicción? No creas Carmen, no, no la hay, al menos por mi parte.
Mira como decía María Jesús en su comentario anterior, cito: "la vida, es la maestra de la Literatura".
¿Cómo puedo contarte mi vida tanto en lo bueno como en lo malo? ¿Por qué no decir me desnudo el alma y confieso que he llegado a odiar circunstancialmente, jamás continuadamente por un motivo que me ha roto el corazón?
¿Cómo aseverar que jamás cometería un pecado capital?
Siempre he pensado que no nos conocemos absolutamente, que en el fondo somos un enigma. Que debemos mejorar nuestro interior para poder tener y dar amor y mil cosas más, pues todas ellas radican en un corazón sensible y racional y eso lo tenemos, además de discernimiento sano, muchísimas personas.

Esto Mari Carmen me llevaría horas pero sé, así lo deseo, que esta pequeña aclaración no vea el poema desde el lado negativo, tiene mucho positivo. Obviamente yo no quiero entrar en la mente y consiguiente interpretación del lector. Respeto y amo la libertad.

Sabes que cada vez que entras me das una gran alegría.

Besos y un abrazo muy fuerte.
Gracias amiga,
Cris.

Cris Gª. Barreto dijo...

Querida Ana:

Bien hallada.

Veras yo pienso que es casi un típico tópico la frase que mencionas, cito: "aunque a veces creo que nos engañamos nosotros solos". Me baso en que a las personas sinceras, máxime cuando aman, y aún no siendo así, les cuesta mucho asimilar que se puedan equivocar aunque les acechen las dudas. Lo digo porque rápidamente se sienten prejuzgando a alguien y se lo autoreprochan a sí mismos. Por ello, hasta los más inteligentes comenten despistes, no precisamente autoengaños. Tal vez, habría que llegar a tener la trayectoria de un sabio para discernir sin opción a errar. Eso es muy difícil cuando no imposible.

No obstante, si ya te adelantan pan duro y muerdes y se te cae un diente y sigues mordiendo, ahí sí que existe el autoengaño.

Gracias por tu interesante comentario. Es muy grato compartir letras contigo.

Un beso y un fuerte abrazo.
Cris.

Cris Gª. Barreto dijo...

Mi querida Milagros:

Sabes que siempre iluminas este rincón de letras.

Celebro que entiendas el poema. Sabes que también yo me veo muchísimas veces reflejada en ti.
Bueno de los halagos ya no digo nada porque no tengo palabras.

Acabo de llegar de Segovia, estoy sudando aquí en Madrid, es un auténtico horno.

Pero deseaba contestaros a todos.

Esres una gran persona.
Cuidate amiga.
Muchos besos y un abrazo muy fuerte,
Cris.

Cris Gª. Barreto dijo...

A TODOS:

PERDONAD LAS ERRATAS, PERO LOS SUDORES DE MADRID ME HAN NUBLADO EL TECLADO, Y TAL VEZ, "LA FLUIDEZ MENTAL", NO LO SÉ.

BESOS Y GRACIAS,
Cris.

Anónimo dijo...

Hola Cristina:

Una vez perdonadas tus erratas, mira que te pasas de perfeccionista. Pues procedo a dejarte unas palabras.

He leído el poema y los comentarios.
Yo también me confieso: Yo he amado profundamente y he odiado profundamente. Y mira soy un tipo normal, incluso mis amigos (les tengo engañados, ejemm) dicen que soy un buen tipo. Jamás he hecho daño, que yo recuerde de forma consciente a nadie.

Me encanta tu poema, me encanta que las mujeres no escriban cursiladas y tengan capacidad para impactar como tú lo haces.

Muchos bravos para ti y no cambies.

Un beso.
Jesús.

Anónimo dijo...

Hola a todos:

Tanto el poema como los comentarios me han llamado mucho la atención.
Sobre todo el de Jesús, al cual le digo que odiar dista muchísimo con ser un buen tipo.

Al menos el poema de la autora deja claro que es un sentimiento que deja impía su alma. Aunque me descoloca por su cara angelical.

Buen poema, no cabe duda, solo espero que se ficticio.

Un abrazo.

Jorge.

Cris Gª. Barreto dijo...

Estimado Jesús:

Entiendo bien lo que expresas y sé que son reacciones momentáneas que para nada tienen que ver con la profundidad de tu alma.

Agradezco muy de veras tu comentario.

Otro beso para ti,
Cris.

Cris Gª. Barreto dijo...

Hola Jorge:

Jamás pondré en duda que tú seas el mejor tipo del mundo, incluso mejor que Jesús y que yo. Te lo digo porque, en esta ocasión no hablo de ficción.
Relee los comentarios y, tal vez, te hagan entender que dijo Giodano Bruno:

"El odio del contrario es el amor del semejante: el amor de esto es el odio de aquello. Así, pues, en sustancia, es una cosa misma odio y amor".

Otro abrazo para ti,
Cris.

Anónimo dijo...

Srta. Cristina:

Leído y releído el poema y comentarios, permítame decirle que es absolutamente fantástico. No tan sólo su poema sino la enorme capacidad de asumir críticas y tener el divino don de la respuesta, harto complicado en algunas de ellas.

Es usted una gran poeta y además de tener cara de ángel intuyo que es más ángel de lo que aparenta.
Un ángel sincero, tierno, de alas abiertas, con sentimientos posiblemente adversos ciscunstancialmente, pero ante todo, un ser excepcional.

A nivel profesional me parece el diamante más brillante que he visto en estos tiempos.

Enhorabuena.

José Luis Prieto

Anónimo dijo...

La respuesta al comentario de María del Carmen Azcona es lo mejor de todo lo leído en relación con este poema.
Por supuesto que hacer el bien es un acto de voluntad (e innato de la condición humana), pero en absoluto un problema biológico. ¿Acaso piensa María del Carmen Azcona que esas criaturitas puras e indefensas son seres malignos que esperaran desarrollarse para hacer el mal?. Quizás crea en el pecado original.
Yo también era católico, como la mayoría en España, pero debemos utilizar la razón y preguntarnos: ¿Por qué los malvados hacen el mal?, ¿cómo se genera un ser malvado?, ¿debemos poner la otra mejilla (sacrificarnos) como predica el catolicismo?, ¿hay que amar a los bondadosos igual que a los malévolos?, ¿por qué le rechina la aversión al mal?.
Me gustaría hacer el comentario de otra forma más suave, pero no sé. Discúlpeme María del Carmen, enséñeme, corríjame pues me pierde lo brusco de mis palabras. No pretendo ser más que usted. Creo que hay muchas magníficas personas equivocadas con este asunto y me encantaría que me convencieran. Estoy dispuesto a pensar en todos los razonamientos, lo digo con el corazón en la mano.
En cuanto a Cristina, qué decir…la admiro por muchos motivos.
Un saludo cordial para todas las aludidas.
jalp

Cris Gª. Barreto dijo...

Sr. o Sra. jalp:

Publico este comentario en honor a mi estimada amiga Mari Carmen Azcona.

Respecto al contenido del mismo, no entro a cuestionar nada, no me resulta de interés.
Sí le voy a decir que nadie se va a dar por aludido y mucho menos ante una persona que no tiene la bondad de dar su nombre y se esconde malintencionadamente, pero no porque sea malo, por supuesto, ¿tal vez cobarde? Sí, eso sí.
Así pues como todos han dado la cara no podrá compararse jamás a la caridad, espontaneidad, calidad humana, gentileza y buen hacer del resto de los comentaristas a los cuales apoyo en primera persona.
Respecto a mi no requiero de su admiración, ya le digo que publico esto por Mari Carmen.
Si desea aclarar algo hágalo como los demás poniendo nombre y apellidos así actúan aquellos que nada temen ni ocultan.

Le devuelvo el saludo porque le repito el único/a que ha quedado en evidencia es usted. Los demás están bajo mi total apoyo y admiración y para nada aludidos.

Cristina MC. García Barreto, le recuerda que no utilice iniciales o no se publicará nada suyo.

Reciba mi atención.