miércoles, 16 de septiembre de 2009


Una cita

Dormida a la vida,
despierta al sueño.
Esa vida
que no siempre da placeres.
Ese sueño
que no marca el tiempo que se labra.
Esas miradas que se admiran
y terminan volteando sus rostros.
Concibieron su amor
sobre una cita en un café.
No supieron
que el lugar cerró
mientras descuidaban

su espacio en fantasías.

Palabras encerradas,
residen en una cafetería.


Madrid, 16 de septiembre de 2009
cristina garcía barreto

6 comentarios:

Jaime L. Taveras dijo...

Profundo, me encanta.

CRISTINA GARCÍA BARRETO dijo...

Estimado Jaime,
me pillas en el fogón así que aprovecho para decirte que agradezco muy de veras tus palabras.

Un abrazo,
Cris.

MiLaGroS dijo...

Ay, Cris cuantas cosas te diría yo que me han evocado este poema. Precioso, esas palabras encerradas en la cafeteria son liberadas en el recuerdo. no hay nada más libre que la mente. Un beso.

CRISTINA GARCÍA BARRETO dijo...

Querida Milagros,

cuántas palabras encerradas rememoran nuestra vida y cuántas otras conforman un presente.

Gracias querida amiga por tus palabras tan afines y tan comprendidas.

Qué lástima no poder vernos personalmente intuyo que tenemos mucho en común.

Recibe un fuerte beso de tu amiga,
Cris.

Y, nuevamente, mi agradecimiento.

Anónimo dijo...

bello, palabras en un móvil leídas en un café, no son solo palabras. En hora buena. El poema lo merece. Lo indicaré en mi casa de palabras.
JD

CRISTINA GARCÍA BARRETO dijo...

Estimado JD:

No sé quién eres. Ni cual es tu casa de palabras.

Pero un comentario así merece ser publicado.

Gracias por tus palabras.

Saludos,
Cris.