Paseando mis ojos tus veredas
se despiertan las ansias del Eros que me habita,
y en remolino ciego
se arrollan los deseos
de ser el dios que cubra tus beldades.
¿Y cómo sustraerme
al vértigo abisal de esta locura
o, a presentir tu cuerpo junto al mío
rompiendo mis quebrantos?
Si no hay más horizonte
que tu imagen perdida en mis rincones
y el beso de tus labios
que sueño en la vigilia.
Autor: Carlos Serra Ramos
2 comentarios:
Gracias, Cris. Te agradezco el detalle al brindarme este espacio en tu blog.
Te quedó muy bien, sobre todo, por el embellecumiento que tu imagen tu imagen le otorga.
Otra vez GRACIAS, querida amiga.
Recibe mi beso
Carlos
Gracias a ti Carlos,
realmente es tu poema el que embellece y enriquece.
Y gracias también por permitirme publicarlo en este espacio, donde siempre tendrás las puertas abiertas con mi mayor gratitud.
Un beso para ti también.
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