martes, 25 de noviembre de 2008

Amor



Simiente de lo inmortal,
de qué parto vienes
si presa me tienes
entre el hoy el fue y el vendrá.

Patrón del sino
o del azar.
Naciste amor
y me dejas desbocar,
como espinos
que abrasan mi boca
negándole el don del vocablo.

Amor
que me deja desnuda
ante la mirada azotadora
del desengaño.

Amor. No.
Eres rotura.
Agua que me destila la vida,
cual niña envejecida por la mentira.

Te busco
me busco
ando y des-ando
indagando el camino.

Amor escondido
no des-marques mis pasos
al ritmo de mis latidos.

Ya que me vetas el paraíso
de lo que eres sin ser,
derramo mi sangre
y te significo con ella
mi final ligado a tu desatino.


Autora: Cristina García Barreto
Madrid, 25 de Noviembre de 2008

4 comentarios:

Ángeles FERNANGÓMEZ dijo...

Cris. Ha habido momentos, leyendo tu poema "Amor" en el que parecía que estaba meciéndome en un columpio al ritmo de una música bamboleante. Me parece una nostalgia provocativa. Si invocas así al amor, seguro que llega, es imposible que no pique.
Besotes
Ángeles

CRISTINA GARCÍA BARRETO dijo...

Querida amiga,

me embelesa tu comentario. Es bonito y alentador.
Pero cuando amo soy toda entrega y dejo mi "yo" en manos de "otro".
Lo cual implica un gran riesgo.
No se si me llegará el amor...
No se si quiero sufrir de amor...
Pues todos fueron desengaño.
Lo que sí se es que no pude darlo todo y llevo mucho amor dentro.
Ahora, amo de otro modo, la poesía, mis hijos, mis creencias, la amistad...
No se Ángeles, no se.

Gracias por tu comentario,
ya me comentarás que tal por Canarias.

Un beso muy fuerte para ti.

Carlos Serra Ramos dijo...

Casi temía leerlo, Cris. Cuando se habla de amor casi siempre es desengaño, olvido, soledad, frustración y temor al devenir.

Sé bien por experiencia que ese sentimiento sólo es bello en sus primeros pasos, luego igual que el propio cuerpo se desgasta, evoluciona y en el mejor de los casos desemboca en cariño fraternal que en nada se parece a la pasión desbordada en su nacimiento.

De ahí, que aprendida la lección siempre apuesto por vivir la vida y sus verdades intensamente en cada uno de mis minutos.

Tu poema tiene mucha fuerza de expresión y te adentra en el sentimiento del autor memorando con él acontecimientos propios.

Mi beso, Cris, con un resto de esperanza que aún me queda.

Carlos

CRISTINA GARCÍA BARRETO dijo...

Hola Carlos,

me alegra tener noticias tuyas.

Cierto es lo que dices pero yo me empeñaré en romper con ese tótem que nos ata a atenuar la llama del amor.
Eso, claro, si alguna vez me enamoro.
Necesito creer en el amor eterno...al margen del Amor incondicional hacia los hijos y la familia.

Y como bien dices, la esperanza, a esa no hay que perderla de vista.
Es el aliento de la vida.

Gracias por tu comentario.

Un beso muy fuerte.